¿Cómo está incidiendo el contexto de aislamiento en la salud mental de las poblaciones? ¿Puede la angustia emocional provocada por la covid-19 derivar en crisis suicidas? ¿Y qué herramientas pueden emplearse para prevenir estas situaciones? Una encuesta internacional, de la que participa la Facultad de Psicología de la UNT, está reuniendo datos que servirán para elaborar diagnósticos y estrategias. La participación es abierta a la comunidad (ver “cómo participar”).
Las psicólogas y docentes Valeria Contreras y Fabiana Moisés destacaron que el estudio es liderado por el Hospital Monte Sinai Beth Israel, de Nueva York, y adhieren equipos de investigación de Rusia, Corea, Italia, Turquía, Alemania, Francia, España, Polonia, Irán y Brasil, entre otros países. Ellas forman parte del proyecto “Apectos intra, inter y transubjetivos del pasaje de la adolescencia a la juventud” y son miembros del Núcleo Estudio Ancora (ancla en portugués).
“Venimos desarrollando distintas líneas, orientadas a consumos problemáticos y estigmas. En el marco de la pandemia realizamos un estudio dentro de la población de estudiantes universitarios acerca de indicadores de ansiedad, depresión, consumo de alcohol; y estrategias para afrontar situaciones de estrés -explicó Contreras-. Vimos indicadores que podrían ser preocupantes a la hora de pensar las situaciones de ansiedad y sabemos que son condiciones asociadas. Mucho estrés genera ansiedad; mucha ansiedad puede generar estados de ánimo depresivos. Percibidos de manera precoz estos indicadores permiten plantear políticas públicas saludables para revertirlos. Por todo esto nos invitaron a participar en el estudio”.
“Efectos del aislamiento social en el grado de angustia emocional durante el brote de covid-19” se titula esta iniciativa “multicéntrica”, nacida en Estados Unidos. “Lo que trata de indagar el estudio es cuáles son los eventos estresantes de la vida cotidiana que pueden llevar a ideaciones suicidas en la población -detalló Moisés-. La idea es abarcar la mayor cantidad de población posible, para que con los datos obtenidos se planifiquen estrategias de prevención”.
A través de un link se deriva a una encuesta, que comienza con un consentimiento. “A la persona se le explica en qué consiste el estudio y tiene un e-mail al que puede dirigirse si surge alguna pregunta -añadió Moisés-. A medida que van respondiendo se va generando una hoja de información, con teléfonos de asistencia psicológica, programas de chat en línea o datos de dónde puede dirigirse si necesita ayuda”.
Las preguntas incluyen datos demográficos, otras relacionados con el trabajo y también las vinculadas con el aislamiento y la covid. “También hay preguntas específicas que tienen que ver con crisis suicidas, con los eventos estresantes -explicó Contreras-. Es bastante completo, para darnos una idea de diferentes temáticas que se pueden abordar”.
“Lo rico de este instrumento -agregó- es que permite hacer comparaciones con las variables de otros países. Cómo se manifiesta esta situación en EEUU, Rusia o China en comparación con Argentina. ¿Cuáles serán las diferencias culturales y los distintos factores de riesgo? Cruzar esos datos va a ser útil e interesante”.
Cómo participar
Los interesados en formar parte de este estudio internacional deben tener más de 18 años. Se debe llenar una planilla, en la que se consignan los pasos y condiciones. El ingreso, que es libre y gratuito, se realiza mediante este LINK (también disponible en la web de la Facultad de Psicología de la UNT):